Así es nuestra Dehesa

Los jamones Dehesa de Ayza nacen en la Dehesa de Extremadura, que sabe a monte, a encinar y alcornoque, huele a tierra, a viento y a vida.

Es aquí donde vive nuestro cerdo ibérico, en libertad, como en un gran paseo lleno de frescos pastos y el fruto de la bellota.

La dehesa es el hábitat de nuestros cerdos ibéricos, que tienen al menos una hectárea de terreno por ejemplar. Un espacio donde no solo se alimentan sino que también andan y se mueven 3 ó 4 kilómetros cada día, lo que es imprescindible para producir un buen jamón. 

La hierba y las bellotas son la base de su alimentación durante el final del otoño y parte del invierno, un periodo (de octubre a marzo) que llamamos montanera. La dehesa es como un paraíso ecológico y sostenible que permite una explotación equilibrada de los recursos naturales, un equilibrio perfecto donde el cerdo ibérico es el gran protagonista y la dehesa es su espacio vital. Y como guardián de todo ello, el cuidado y mimo de nuestros expertos, que con su sabiduría y buen hacer, mantienen en armonía toda esta simbiosis natural.

Aquí el tiempo se para, transcurre poco a poco, dando a los cerdos todo lo que la naturaleza puede dar. Aquí el cerdo ibérico pasa en libertad de 14 a 16 meses alimentando su anatomía de manera equilibrada para luego transformarse en jamón y finalmente dejar que usted lo disfrute en su mesa, con toda su plenitud y sabor.